Emprender también puede ser una historia de amor. Amor por la familia, por las raíces, por una profesión y por la tierra que abre nuevas oportunidades. Así nació Olive is Love, una marca de Aceite de Oliva Virgen Extra que demuestra que la calidad y la perseverancia pueden convertir un sueño migrante en un proyecto con identidad propia.

En la comunidad de la Escuela de Emprendimiento E3 conocemos con frecuencia historias de personas que decidieron empezar de nuevo en España. Cada una tiene un recorrido diferente, pero todas comparten algo en común: la capacidad de transformar los desafíos en oportunidades.
La historia de Carlos y Katerien, fundadores de Olive is Love, refleja precisamente ese espíritu emprendedor.
Un proyecto que nació entre dos culturas
Carlos y Katerien son colombianos y padres de tres hijos. Su familia ha construido una vida integrando las tradiciones colombianas con la cultura catalana, demostrando que migrar también significa aprender, adaptarse y crecer.
Después de ocho años desarrollando su empresa, reconocen que el camino ha estado lleno tanto de éxitos como de errores, experiencias que les han permitido fortalecer su negocio y evolucionar como emprendedores.
Su proyecto nació con un propósito muy claro: crear una marca de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) elaborada en España por el único maestro de almazara colombiano que trabaja en el país, colaborando directamente con agricultores locales de la zona donde residen.
Cuando la migración cambia el rumbo de una vida
A diferencia de muchas historias empresariales, España no fue inicialmente el destino elegido para emprender.
La llegada estuvo marcada por circunstancias familiares. Sin embargo, la pasión de Carlos por el mundo del aceite de oliva venía de mucho antes. Hace más de dos décadas tuvo la oportunidad de formarse como maestro de almazara, una profesión que continúa desarrollando y perfeccionando hasta hoy.
Ese conocimiento especializado fue el punto de partida para crear una marca que representa la unión entre Colombia y Cataluña, combinando experiencia, tradición y pasión por un producto de excelencia.
Empezar desde cero también requiere aprender
Como ocurre con muchos emprendedores migrantes, el camino no estuvo libre de obstáculos.
Carlos recuerda un proceso migratorio complejo, marcado inicialmente por falsas expectativas familiares que poco tenían que ver con la realidad que encontró al llegar. Con el apoyo de sus padres logró reorganizar su vida y encontrar un nuevo rumbo.
Para Katerien, el proceso fue diferente. Llegó con una mejor planificación y con la responsabilidad de cuidar a su hija mayor, lo que hizo indispensable organizar cada paso desde el primer momento.
Pero emprender suponía un reto completamente distinto.
Ambos comenzaron formándose a través del Ayuntamiento de Cambrils y con el acompañamiento de SECOT, adquiriendo los conocimientos necesarios para transformar su experiencia laboral por cuenta ajena en una empresa propia. Esa formación fue clave para construir un proyecto sólido desde sus bases.
La importancia de contar con buenos acompañantes
Cuando se les pregunta por los mayores desafíos de emprender en España, no hablan primero de las ventas ni del mercado.
Su principal reto fue comprender el sistema, darse de alta como autónomos y, sobre todo, encontrar personas capacitadas que les orientaran durante el proceso.
Esta experiencia confirma una realidad que muchos emprendedores descubren demasiado tarde: contar con asesoramiento adecuado puede marcar la diferencia entre avanzar con seguridad o cometer errores evitables.
La calidad como sello de identidad
En un mercado cada vez más competitivo, Olive is Love ha decidido diferenciarse apostando por aquello que nunca pasa de moda: la calidad.
Para Carlos y Katerien, mantener un producto excelente es el valor que sostiene toda la marca.
Su Aceite de Oliva Virgen Extra continúa conquistando a quienes lo prueban, gracias al cuidado en cada etapa del proceso y a una filosofía basada en el respeto por el producto y por quienes lo elaboran.
Un consejo para quienes empiezan
Después de ocho años de experiencia, ambos coinciden en una recomendación fundamental para quienes desean emprender fuera de su país:
Buscar formación, rodearse de personas que realmente sepan acompañar el proceso y tener paciencia.
El emprendimiento no ofrece resultados inmediatos. Es un camino de aprendizaje continuo donde cada paso construye el siguiente.

Mirando hacia el futuro
Los próximos años representan una nueva etapa para Olive is Love.
Entre sus objetivos para 2026 y 2027 destacan:
- fortalecer el posicionamiento de la marca;
- expandir la empresa;
- mejorar su estrategia de comunicación digital;
- potenciar su presencia en redes sociales para llegar a nuevos mercados.
Son metas que reflejan una visión de crecimiento sostenible, manteniendo siempre el compromiso con la calidad que los ha acompañado desde el inicio.
Conclusión
La historia de Olive is Love demuestra que emprender no consiste únicamente en vender un producto. Significa construir un proyecto con identidad, transformar el conocimiento en valor y convertir la experiencia migratoria en una oportunidad para crear algo que trascienda fronteras.

Si tú también estás construyendo un proyecto empresarial, sueñas con emprender o buscas inspiración en historias reales, te invitamos a participar en el próximo Círculo E3. Será una oportunidad para conocer de cerca la experiencia de Carlos y Katerien, fundadores de Olive is Love, aprender de los desafíos que han superado y conectar con una comunidad de emprendedores que creen en la colaboración, el aprendizaje y el crecimiento compartido. Te esperamos el próximo 30 de julio en un nuevo encuentro donde las ideas, las experiencias y las personas son las verdaderas protagonistas.



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